Reportaje

La ceremonia de inauguración rinde homenaje a los delegados no presentes y hace un llamamiento para acabar con el sida para 2030

20 de julio de 2014

La Vigésima Conferencia Internacional sobre el Sida se inauguró en Melbourne, Australia, el 20 de julio de 2014 con una conmovedora y potente serie de declaraciones de figuras líderes en la respuesta al VIH. La ceremonia estuvo dedicada a la memoria de las víctimas perdidas en la tragedia internacional, varias de las cuales se encontraban de camino para participar en la conferencia sobre el sida de 2014.

La premio Nobel y presidente de la Sociedad Internacional del Sida, Françoise Barré-Sinoussi, rindió homenaje a los amigos y compañeros fallecidos. “Dedicamos la conferencia sobre el sida de 2014 a todos ellos; recordaremos su legado y los conservaremos en nuestros corazones”, afirmó.

Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA, ofreció un inspirador discurso llamando a poner fin a la epidemia de sida para 2030 y subrayó la necesidad de un nuevo plan de “recuperación” para no dejar a nadie atrás. “Ahora, más que nunca, debemos concentrar nuestros limitados recursos allí donde se producen la mayoría de las infecciones y donde muere la mayoría de la gente”, dijo. “El mundo necesita un nuevo plan de “recuperación” para los 15 países que representan el 75% de las nuevas infecciones por VIH“.

El embajador de buena voluntad de ONUSIDA y maestro de ceremonias James Chau presentó a los oradores de la sesión de inauguración conmemorativa especial. Dio una cálida bienvenida a Ayu Oktariani, una joven de Indonesia que convive con el VIH, que habló apasionadamente acerca de los desafíos a los que se enfrenta en su vida diaria. “Vivir con VIH no es fácil”, afirmó. “No es únicamente el VIH; también se juzga mi conducta sexual”. Habló de la actitud discriminatoria de los trabajadores sanitarios y la falta de información sobre la salud sexual y reproductiva. “Muchos de nosotros tenemos VIH porque no disponemos de los medios o la información para protegernos”, añadió.

La profesora Sharon Lewin, copresidente de la conferencia, expuso a los participantes la importancia de la conferencia para Australia y el resto del mundo. Un sentimiento que comparte por el primer ministro del Estado de Victoria, Denis Napthine: “esta conferencia trata sobre acelerar el ritmo, marcar la diferencia y hacer del mundo un lugar mejor”, dijo.

La anciana aborigen Joy Wandin Murphy ofreció una cálida bienvenida a Australia a todos los participantes. Habló de las luchas del pasado del país y destacó la importancia de la tolerancia y la aceptación. “Si nos entendemos podemos vivir en armonía, y si lo hacemos, podemos eliminar el estigma y la discriminación para que todos podamos vivir juntos”.

La conferencia conmemorativa a Jonathan Mann corrió a cargo del juez Michael Kirby, que destacó enormemente la importancia de la igualdad y la justicia para todos. Habló sobre el impacto de las leyes punitivas y el devastador impacto que pueden tener en quienes conviven con el VIH o los afectados por el mismo. Hizo hincapié en que, “el derecho y la política deben formar parte de la solución y no del problema del sida”.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y el primer ministro de Australia, Anthony Abbott, entregaron mensajes de vídeo expresando su pesar por todas las víctimas del vuelo MH17 y animaron a los participantes a aprovechar la oportunidad proporcionada por la conferencia para avanzar en la respuesta y llegar al final de la epidemia del sida.

El vice primer ministro de Australia, Warren Truss, declaró que Australia alcanzará un ambicioso compromiso para acabar con el sida, como parte de la agenda posterior a 2015. El evento se clausuró con un concierto de Dan Sultan.

La Vigésima Conferencia Internacional sobre el Sida se celebrará del 20 al 25 de julio en Melbourne, Australia. Los delegados revisarán y presentarán los últimos descubrimientos científicos, así como las innovaciones y desafíos sociales y estructurales en la respuesta al sida.