Reportaje

Centrarse en las personas está dando buenos resultados en Nigeria

05 de marzo de 2021

Nigeria ha demostrado que situar a las personas en el centro de la respuesta al sida funciona para avanzar en la prestación de servicios relacionados con el VIH. En 2018, el Estudio del Indicador y el Impacto del VIH en Nigeria identificó 10 estados con una prevalencia del VIH superior al 2 %. Nueve de ellos tenían una importante necesidad de obtener tratamiento contra el VIH sin cubrir y corrían el riesgo de quedarse atrás si no se tomaban medidas. La respuesta nacional al sida dio prioridad a estos estados para una acción concertada con la ayuda del Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos para el Alivio del Sida (PEPFAR) y el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria (Fondo Mundial).

En 2020, mientras muchos países experimentaron interrupciones en los servicios de VIH, el programa apoyado por el PEPFAR en Nigeria experimentó un crecimiento significativo y superó algunos objetivos.  

“Los logros de Nigeria con el PEPFAR y el Fondo Mundial en 2020 han inclinado significativamente la balanza hacia el tratamiento exhaustivo y han hecho crecer la esperanza de control de la epidemia y del fin del sida en estos estados y en todo el país”, dijo Osagie Ehanire, el Ministro de Salud de Nigeria.

La dirección del PEPFAR y los asociados en la ejecución actuaron con rapidez y aceleraron sus planes de participación comunitaria, utilizando la maquinaria existente de la red comunitaria para garantizar que no hubiera interrupciones en la prestación de servicios relacionados con el VIH.

“Gracias al PEPFAR y a sus asociados en la ejecución, Nigeria pudo garantizar no solo la continuidad de los servicios del VIH, sino que también pudo ampliar su alcance, a pesar de que el país estaba confinado debido a la COVID-19”, dijo Gambo Aliyu, Director General de la Agencia Nacional para el Control del Sida. “A mayores, un récord de 279 000 personas que viven con el VIH recibieron tratamiento durante este periodo”.

El PEPFAR, junto con sus asociados en la ejecución, elaboró un paquete de servicios centrado en las personas y basado en datos, prácticas óptimas e información de la comunidad. El paquete reconocía que no todos cabemos en el mismo saco y cubría las necesidades únicas de cada una de las distintas poblaciones atendidas.

Se consultó a las redes comunitarias existentes, incluidas las redes de grupos de población clave y los grupos sociales, para determinar la mejor manera de garantizar que los servicios que necesitan las personas estuvieran disponibles en sus hogares, en reuniones sociales o a través de grupos de apoyo, minimizando así el contacto con las instalaciones.

Los equipos comunitarios de terapia antirretrovírica (equipos CART) acudieron a zonas de difícil acceso de todo el país, así como a zonas afectadas por los confinamientos de COVID-19. En las zonas de recogida del tratamiento se ofrecieron programas como la provisión de un mínimo de tres meses de terapia antirretrovírica y los servicios de carga vírica. Esto no solo ayudó a los proveedores comunitarios a garantizar que las personas continuaran con el tratamiento, sino que se registró una cifra récord de personas que viven con el VIH que lo iniciaron. Al final de 2020, la mayoría de las personas en tratamiento formaban parte del programa de dispensación multimensual, que tuvo un gran impacto en la retención y el cumplimiento del tratamiento contra el VIH.

Las muestras de carga vírica se recogieron en las comunidades, se enviaron a los laboratorios para su análisis y los resultados se remitieron a los centros sanitarios, desde donde se notificó a las personas. Esto tuvo un impacto positivo en la cobertura de la carga viral. Las pruebas de índice se ampliaron a través de las redes comunitarias, lo que garantizó la continuidad y la seguridad, así como la mejora de las pruebas y la detección de casos.

Los resultados se observaron en toda la cascada 90-90-90 de la siguiente manera:

  • Un aumento de más de 279 000 personas en tratamiento contra el VIH en 2020, con más de 131 000 personas que, solo en el último trimestre, comenzaron a recibir atención sanitaria y continuaron con ella. Con un crecimiento intertrimestral, el PEPFAR en Nigeria tuvo un éxito notable, acelerando los esfuerzos para identificar a las personas que viven con el VIH y derivarlas a la atención sanitaria. El aumento del número de personas que reciben tratamiento contra el VIH supuso que otros siete estados avanzaran hacia el tratamiento exhaustivo desde el inicio del enfoque del programa de “aumento repentino”, en el que los esfuerzos de intervención se amplían de forma espectacular. Los grupos de población clave representaron aproximadamente el 25 % de este crecimiento total, ya que el número de personas en tratamiento en la mayoría de los grupos de población clave se triplicó. Además, estos últimos presentaron un rendimiento de las pruebas diagnósticas superior al 10%.
  • Las mejoras en el acceso a la profilaxis previa a la exposición (PPrE), especialmente entre los grupos de población clave. El número de personas que iniciaron la PPrE aumentó de casi 2000 en el tercer trimestre de 2020 a casi 23 000 en el cuarto trimestre.
  • La ampliación de la dispensación multimensual, desde un 55 % en el primer trimestre hasta un 94 % en el cuarto trimestre de 2020, fue un factor clave a la hora de mejorar que las personas continuasen en tratamiento.
  • La mejora en la detección de la carga viral (88 %) y en su supresión (93 %) en el tercer trimestre, a partir de los éxitos anteriores y manteniendo esos avances para acercarse al objetivo del tercer 90 en poco más de seis trimestres.
  • El programa de huérfanos y niños vulnerables de PEPFAR alcanzó y superó todos los objetivos fijados para ese año, entre los que se encontraban que PEPFAR Nigeria atendiera a más de un millón de huérfanos y niños vulnerables para finales de 2020. Además, el 98 % de los menores de 18 años que pertenecen a este programa tienen un estatus de VIH identificado y aproximadamente el 100 % de las personas seropositivas comenzaron el tratamiento.

Estos resultados no podrían haberse conseguido sin el apoyo de las organizaciones lideradas por la comunidad. «La Red de personas que viven con el VIH/sida en Nigeria (NEPWHAN, por sus siglas en inglés) desea agradecer al PEPFAR el constante compromiso de nuestros miembros en todo el país en la prestación de servicios relacionados con el VIH a las personas que viven con el VIH», declaró Ibrahim Abdulkadir, Coordinador Nacional de NEPWHAN. «Con ello se ha aumentado tanto la permanencia de las personas que viven con el VIH en la asistencia sanitaria como la mejora de su calidad de vida, así como la supresión viral entre aquellas que reciben terapia antirretroviral».

PEPFAR Nigeria ha diseñado su método de manera que el pueblo nigeriano pueda adoptarlo como propio. El Repositorio Nacional de Datos y la Estrategia Nacional de Alineación son elementos clave en la adopción de un enfoque a largo plazo y sostenible basado en la salud pública y en los servicios sanitarios para poner fin a la epidemia de sida en el país.  

«Estoy sumamente impresionado por los progresos que ha realizado PEPFAR Nigeria, en colaboración con el Gobierno de Nigeria, los socios y los aliados, a la hora de diagnosticar a tantas personas que viven con el VIH y proporcionarles y mantenerlas en un tratamiento que les salva la vida», manifestó Bill Paul, Coordinador Adjunto de Calidad de Programas de la Oficina del Coordinador Mundial del sida de los Estados Unidos. «Su éxito a la hora de conservar el empeño a pesar del impacto de la COVID-19 no habría sido posible sin un marco político que les apoyara, tanto en el gobierno como en la embajada de Estados Unidos».  

Basándose en estos logros, Nigeria va bien encaminada para alcanzar los objetivos 95-95-95 bastante antes de 2030.

A finales de 2020, el progreso para cumplir los objetivos de tratamiento 90-90-90 se situaba en 73-89-78. Es decir, el 73 % de las personas que viven con el VIH habían sido diagnosticadas, el 89 % de los diagnosticados estaban recibiendo tratamiento y el 78 % de estos últimos tenían la carga viral suprimida.

La nueva propuesta como estrategia mundial contra el sida insta a situar a las personas en el centro de la respuesta al VIH, a proporcionar los recursos necesarios a las comunidades y a acabar con las desigualdades. «Nigeria está preparada para ser el próximo país en el que la situación del VIH cambie, después de Sudáfrica. Tenemos todos los instrumentos para conseguirlo y felicito al PEPFAR por trabajar con el gobierno, las comunidades y los socios para demostrar al mundo que esta es la única manera de poner fin a la pandemia: trabajando con las comunidades afectadas», declaró Erasmus Morah, Director Nacional de ONUSIDA en Nigeria.